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Juan José Delaney |
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Escritor argentino contemporáneo | |
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Sobre sus primeros cuentos
(Revista Gente, Buenos Aires, 19 de septiembre de 1974, pág. 33).Es el principio de una carrera literaria. Son cuentos que siendo fantásticos no son arbitrarios: Han sido inventados de una manera sincera. Poe dijo que todo cuento debe escribirse en vista de la última línea. No creo que esto sea totalmente cierto, porque no se puede hacer un cuento pensando sólo en el fin. Estos cuentos de Delaney tienen principio, medio y fin: son interesantes desde el principio hasta el final. Esto es bueno. Me parecen sinceramente imaginados, y mejor imaginados que escritos. No fueron escritos por Groussac, pero después de todo es mas importante imaginar que ejecutar, no?. Lo felicito a este chico: tiene el deber de seguir.
Jorge Luis Borges
Sociedad Argentina de Escritores. Buenos Aires, abril de 1978.
Poder de síntesis y cuidado formal: dos condiciones nada comunes en la literatura, y menos aún en la de los jóvenes. La natural ansiedad de los pocos años hace que éstos, generalmente, se limitan a volcar sentimientos o experiencias en palabras, olvidando que todo mensaje artístico exige artesanía y que el lenguaje tan usado, tan manoseado, tan gastado, exige una especialísima elaboración.
Juan José Delaney, que es muy joven, debe ser una de las excepciones que confirman la regla. Conciencia de la propia nada y conciencia de la propia soledad: estas son las otras dos condiciones -no sé si la palabra "condiciones" es la más adecuada-, que subyacen en la narrativa de Delaney, y afloran incluso cuando sus personajes son personajes que ya han aparecido en la literatura, como Martín Fierro y Don Segundo Sombra; o que le pertenecen a ella como Godot; o que contribuyeron al mito como Alfonsina Storni. Es que también los personajes y los escritores mismos son carne de palabras, y Delaney lo sabe.
Eduardo Gudiño Kieffer
Sobre PAPELES DEL DESIERTO
Persuadido de que el argumento es esencial y que las oscuridades son necedades de moda, Juan José Delaney compagina sus ficciones con genuinas herramientas literarias. Empieza a contar hasta diez antes de ponerse a urdir historias, desarrollarlas y ajustarlas. Dispone así del espacio suficiente para amenguar emociones y organizar congruentemente sus veintidós textos, en su mayoría breves y despojados de bordados lingüísticos. El conjunto resulta parejo en la calidad de su prosa y en una dinámica que evita empastamientos, con resquicios para que cuestiones como la soledad, el tiempo y la muerte, estén presentes a través de la trama y los personajes. Ejemplo cabal lo constituye Mujeres al Sur que alcanza la intensidad anhelada por cualquier escritor. También el relato que da título al volumen, con una idea original difícil de tornar creíble pero que concreta sin falsificaciones, al igual que El pasado, Pianola y La condenada, audaces en su concepción y perturbadores en sus propuestas, apoyados siempre en sólidos andamiajes racionales. El autor se afirma con esta obra en un camino que emprendió en 1974 (...).
Enrique Sureda
Diario El Día (La Plata), 23 de febrero de 1992
Sobre TREBOLES DEL SUR
Pulcritud e inteligencia caracterizan, ya desde sus comienzos, la prosa de Juan José Delaney, Tréboles del sur confirma la precedente información. Los quince relatos que componen este libro, no idénticos en extensión e intensidad, poseen un denominador común no demasiado frecuente tratándose de un libro de cuentos. Delaney ha escuchado esta vez las voces de su estirpe para evocar a representantes atípicos del pueblo de Irlanda quienes, por motivos muy variados han decidido, ficción mediante, arraigar en la Argentina, en un lapso que va desde el último tercio del siglo anterior hasta los días presentes. Pero, se sabe, todos los irlandeses son atípicos.
Mediante los recursos de una narrativa clara, refinada, atravesada muchas veces por el humor, los destinos de sus diversos personajes, acechados por el misterio que es la vida, se entreabren con discreción y algún guiño del mejor Borges. Y si la lectura es disfrute y no tormento, según parece reclamar algún rincón de la crítica actual, recomendamos esta bocanada de aire fresco que sopla de estos nuevos cuentos de Juan José Delaney.
Rodolfo Modern
Sobre MOIRA SULLIVAN
A propósito de la reciente publicación de Moira Sullivan, una novela de J.J. Delaney.
Después de cuatro libros de cuentos creíamos que la vocación de Juan José Delaney era de cuentista, pero he aquí que de pronto nos sorprende con una novela original: Moira Sullivan. Sabemos que en la historia del arte de narrar hay narraciones que no se dejan clasificar en géneros. Sin embargo hay géneros, y los críticos distinguen entre un cuento y una novela. El primer distingo es que el cuento es breve y la novela es larga. Otro distingo, más discutible, es que en el cuento lo que importa es la trama de una acción y en la novela lo que importa es el carácter de los agentes de esa acción. Pues bien: Delaney ha lanzado una novela que salta sobre esas definiciones, aún sobre la tradición de las grandes novelas del siglo XIX, y va a parar en medio de la experimentación en las novelas del siglo XX. Muestra nuevas estructuras del arte de narrar. Múltiples puntos de vista, múltiples voces, múltiples personajes, múltiples escenas, múltiples tiempos, múltiples espacios, múltiples formas (incluyendo formas ajenas a la literatura como la de guiones cinematográficos y pentagramas de canciones, más notas del editor al pie de página). Esta múltiplicidad produce una primera impresión de estar ante un álbum de documentos sueltos. El editor, en la contratapa, ordena el desorden y aclara las cosas con un resumen de la novela: «Moira Sullivan cuenta la historia de una ex guionista del cine mudo norteamericano que, silenciada por la aparición del sonoro en 1927 y casada luego con un ejecutivo destinado a Sudamérica, termina sus días en un hogar de ancianos situado en la provincia de Buenos Aires. Aislada lingüística y existencialmente, unos pocos minutos le alcanzan para recordar su vida, tratando de entender su sentido. Una similar actitud comprensiva adopta respecto del país en el que está por morir. Hombres y mujeres que forjaron obras de arte o que de algún otro modo contribuyeron a la edificación de un pasado casi mítico, animan también esta primera novela de Juan José Delaney.
El lector, aunque agradece esta ayuda, siente placer de comprender por su propia cuenta el proceso de la construcción de esta novela. Por ejemplo, que el tiempo de la evocación de los recuerdos personales de Moira es de cinco minutos. Comienza mirando el reloj: son las 21:15 (p. 10). Termina volviendo a mirar el reloj: son las 21:20 (p. 152). En esos cinco minutos recuerda una larga historia. Moira nació en 1904 y murió en 1982. Naturalmente, empieza con sus recuerdos de niña. Lo que la hace recordar es la noticia de la muerte de una actriz norteamericana de cine mudo, noticia que apareció en un diario de Buenos Aires. Ese período desde la infancia de Moira hasta su muerte no sólo está evocado por la misma Moira, sino también por otras personas que contribuyen a trazar la vida de Moira, en retrospecciones y premoniciones. El resultado es una iluminación de varios focos que vienen de diferentes posiciones en la vida. Se mencionan nombres conocidos en el arte cinematográfico (Buster Keaton, por ejemplo) y de la cultura general, y aparecen cuadros de la vida de los irlandeses en la Argentina (¡un encuentro con Don Segundo Sombra en Carmen de Areco!).
Interesa todo, pero lo que conmueve es la existencia de Moira, que termina con un monólogo directo, exclamativo y balbuceante (porque la prosa de Delaney no se niega a imitar, en forma realista, jergas, frases extranjeras, modos auténticos de hablar).
Enrique Anderson Imbert
En Gramma, Revista de la Facultad de Filosofía, Historia y Letras de la Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina. Número 34, Agosto de 2001, págs. 40-41.
En un geriátrico de Buenos Aires, distanciado por la soledad y el silencio, una mujer aguarda su muerte. Su nombre es Moira Sullivan, pero eso no deja de ser un detalle para los circunstanciales compañeros que la rodean. Nada saben de aquella nortemericana descendiente de irlandeses que en su juventud se dedicó a la escritura de guiones para películas mudas; arte que habría de interrumpirse en 1927, con la llegada del sonido al cine. (...)
La tesis que el autor nos plantea en su texto puede rastrearse en el Cratilo de Platón: las palabras cobran sentido cada vez que se aproximan a la esencia de las cosas.(...)
El texto se destaca por su técnica polifónica: argumentos cinematográficos, cartas de Konrad, improntas oníricas, reflexiones... Hay una tenue voz narradora que engarza los fragmentos y les confiere una serena unidad.
Cristian Esteban Mitelman
Revista Proa, Buenos Aires, Julio-Agosto de 2000, págs.107-109
Noticia editorial sobre MARCO DENEVI Y LA SACRA CEREMONIA DE LA ESCRITURA
UNA BIOGRAFÍA LITERARIAPor más de cuarenta años Marco Denevi (1920-1998) ocupó un lugar central en la narrativa argentina. Títulos que van desde la ya clásica Rosaura a la diez hasta Nuestra Señora de la Noche -su última novela-, pasando también por la inolvidable Ceremonia secreta, revelaron una voz original que se expresó en prácticamente todos los géneros, sin excluir guiones para cine y televisión.
Esta biografía de Juan José Delaney -rica en documentos, cartas, testimonios y textos inéditos- da cuenta del camino del escritor, su formación, búsquedas, éxitos, fracasos y preocupaciones filosóficas y cívicas, dentro del contexto histórico y literario en que se desarrollaron.
En otro sentido, el ensayista examina los procesos de escritura en Denevi e ilumina y valora aspectos soslayados de la producción del escritor como, por ejemplo, su condición de cuentista excepcional.
El resultado es un trabajo que interesará no sólo a los admiradores de la obra de Marco Denevi sino también a estudiosos de la escritura en general y de la literatura argentina en particular.
Noticia editorial sobre Memoria de Theophilus Flynn.
Esta nouvelle cuenta la historia de un irlandés que huye de la Irlanda Moderna (la del “Despertar del Tigre Celta”) en busca de la Vieja Irlanda, romántica y hasta cierto punto ideal. La encontrará en un lejano país llamado Argentina.
Lanzamiento: marzo de 2012
©2012 by Juan José Delaney and Ediciones Corregidor.
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